Un mapa del cielo de hace 32.500 años Las investigaciones de algunos egiptólogos heterodoxos vienen señalando, desde hace varios años, que la orientación de las pirámides de Giza, así como de la Esfinge, podría estar relacionada con la constelación de Orión, un grupo de estrellas cuya luz llega hasta la Tierra con un brillo inusitado.
Sin embargo, no sólo estos monumentos egipcios pudieron haber sido construidos siguiendo el dibujo de dicha constelación, sino que también es posible que los hombres que vivieron hace 32.500 años, muchos milenios antes de que se erigieran las pirámides en el Valle del Nilo, observaran la luz de Orión en medio de la oscuridad de la noche y tallaran su mapa cósmico en pequeñas piezas de hueso.
El Dr. Michael Rappenglueck, de la Universidad de Munich, ha examinado un objeto hallado en 1979 en una cueva del valle de Ach, en Alemania. Se trata de una tabilla de marfil donde está grabada la figura de un hombre con las piernas y los brazos abiertos y presenta varias perforaciones en el dorso y en los laterales.
Según Rappenglueck, el misterioso personaje representa a Orión, pues sus dimensiones, la postura que adopta y la espada que lleva en la mano corresponden a la distribución de las estrellas de dicha constelación. Paralelamente, la tabilla podría haber servido como calendario para averiguar la duración del embarazo, ya que los 86 agujeros que tiene en la parte posterior coinciden con los días que se le deben restar a un año para calcular el tiempo medio de una gestación humana. Estos calendarios de embarazo eran comunes entre nuestros antepasados prehistóricos, así como los mapas celestes de determinadas constelaciones.
De hecho, el Dr. Rappenglueck es un experto en la materia, pues su trabajo pionero en el estudio de cartas estelares grabadas en las cuevas prehistóricas cuenta con el reconocimiento de la comunidad científica internacional. |