La visión del pintor “El pintor inglés Gilbert Stuart, conocido hoy sobre todo por su retrato de George Washington, recibió un día la visita de Lord Mulgrave quien le encargó un retrato de su hermano, el general Philips, el cual debía partir para efectuar una misión en las Indias. Gilbert Stuart aceptó el pedido y como el general Philips disponía de poco tiempo antes de su marcha, las sesiones de pose duraron escasamente algunos días. Tras la marcha del general, Stuart continuó y terminó su retrato.
El pintor llevó personalmente su tela a casa de Lord Mulgrave, el cual lo hizo poner en un buen lugar para que quedara perfectamente iluminada antes de contemplarla. Al fin, se aproximó, miró un instante, y exclamó, horrorizado.
-¡Dios mío! ¿Qué raro, qué espantoso...!
-He pintado a su hermano tal y como lo veo, Milord –dijo el pintor sorprendido.
-Ciertamente, Stuart, ciertamente... pero usted ha pintado el retrato de un loco. ¡Es espantoso!
Gilbert Stuart se retiró desolado y sin comprender nada.
Seis meses después, supo que el general Philips se había vuelto repentinamente loco furioso y finalmente se había disparado un balazo en la cabeza.”
Del extraordinario libro “Les Faits Maudits” de George Langelaan.
c.b. |