En los años 30, un entrevistador comentó al astrónomo y físico Arthur Eddington (1882-1944) lo siguiente: "He oído que usted es una de las tres personas en el mundo que entiende la teoría de la relatividad." Al oír esto, Eddington puso cara de sorpresa. Cuando el entrevistador le preguntó la razón de su extrañeza, el físico inglés respondió: "Estoy tratando de pensar quién puede ser la tercera persona."