Un sobresaliente y haciendo pellas En cierta ocasión, el profesor Valero Ferrer, de la cátedra de Obstetricia, regañó al alumno Santiago Ramón y Cajal por sus contínuas fasltas a clase. Éste alegó como excusa sus interminables trabajos en la sala de disección.
- Esto vamos a verlo - replicó un amenazante Ferrer.
Acto seguido, le preguntó la génesis de las membranas del embrión, un tema nada sencillo. Cajal pasó más de media hora dibujando esquemas y figuras que dejaron anonadados al profesor y comapñeros. Al final de su exposición, la clase aplaudió.
- Puede usted contar con la nota de sobresaliente en los exámenes que no asisitió a clase - sentenció Ferrer.
El acierto de Cajal era fruto del azar. Gracias a su afición a la anatomía, había estudiado pormenorizadamente el embrión. Del resto del programa no tenía ni idea. |