El ingeniero norteamericano Rober Fulton (1754-1815), inventó el primer barco moderno de vapor, es el padre de una especie de submarino que avanza a vela en superficie y era impulsado por los brazos de sus tripulantes cuando navegaba bajo el mar. En 1801, Fulton consiguió que Napoleón contratara sus servicios para hundir barcos de sus enemigos ingleses. Durante todo un verano, el ingeniero no logró mandar al fondo ninguna nave, lo que hizo que Napoleón prescindiera de sus servicios. Fulton, sin ningún tipo de escrúpulos, ofreció su submarino a los ingleses, que tampoco se ilusionaron con el invento.