No es verdad que las erecciones que ocurren cuando dormimos, conocidas por los expertos como tumescencias nocturnas, tengan que ver nesesariamente con los sueños eróticos o con las ganas de orinar, como popularmente se cree. Los urólogos han cosntatado que estas erecciones suceden durante un momento del sueño que recibe el nombre de fase de movimientos oculares rápidos (REM). Su cometido fisiológico no es otro que oxigenar profusamente el miembro viril.