Busco ermitaño A mediados del siglo XVII Lord Cobham publicó en la prensa londinense un anuncio donde solicitaba ermitaño. Buscaba a alguien dispuesto a servir durante siete años en su ermita. Le proveería de Biblia, lentes, alfombrilla para los pies, almohada, reloj de arena, agua y, por supuesto, comida. Por su parte, el ermitaño se comprometía a llevar siempre una piel de camello y a no cortarse jamás el pelo, la barba o las uñas. Tampoco dirigiría la palabra a nadie ni vagaría fuera de los límites de la propiedad. |