Algunos semáforos situados en cruces poco frecuentados por los peatones cuentan con un sistema manual para activar el cambio de luces. Consiste en una caja con una botonera en la que se avisa al peatón de que debe pulsarla para cruzar. Mientras no se active, el sistema mantendrá la preferencia para el tráfico rodado. Al apretar e botón, la respuesta del semáforo dependerá del tipo de cruce. En uno aislado, el tiempo de respuesta depende de cuándo se pulsó por última vez. Si han pasado más de 50 segundos, el cambio de color se produce en 3 segundos, pero si no ha transcurrido este tiempo, el temporizador contará hasta 50 y añadirá los 3 segundos. En el caso de un cruce coordinado, el cambio de luces está regulado con el programa del resto de los semáforos.