Encerrado en un sex-shop Un hombre alemán consiguió más excitación de la que esperaba en un sex-shop cuando se quedó dormido en una cabina de video hasta después de que cerraran el comercio, para luego ser confundido con un ladrón al intentar salir. El portavoz de la policía de Mannheim, al sur del país, declaró que el hombre había bebido mucho, y por lo visto el alcohol hizo su efecto, así que el hombre se quedó dormido. Cuando el hombre despertó intentó salir de la tienda, pero sólo consiguió que se disparara la alarma, lo que provocó la actuación de la policía.
6/10/2004 Reuters. |