La venganza del currito El equipo de una torre perforadora acababa de sacar carios cientos de metros de tubería de perforación del pozo y se disponía a reemplazar la broca para continuar. Mientras trabajaba en ello, a un miembro del equipo de perforación (el currito) se le cayó sin querer la llave inglesa dentro del agujero que habían abierto. Hubo que detener el trabajo de perforación para “pescar” la herramienta, y se perdieron varios días y una buena cantidad de dinero.
Cuando por fin se sacó la llave el encargado del pozo la cogió y se la dio al currito culpable. “Tu y esta llave inglesa nos habéis costado miles de dólares, estúpido hijo de puta –le dijo-. Cógela y lárgate de aquí. ¡Estás despedido!
“Vale, si es asó como reaccionas ante un accidente…”, dijo el currito. Volvió a tirar la llave inglesa dentro del pozo, se dio media vuelta y se fue. |