Arrancando a empujones Un automovilista iba en su coche por Merritt Parkway cuando se quedó sin batería. Le hizo señales a una conductora que pasaba y ella accedió a empujarle el coche a fin de ponerlo en marcha. Como era un coche de transmisión automática, el hombre le explicó: “Tendrá que ponerlo a cuarenta y cinco o cincuenta kilómetros por hora; si no, no arrancará.
La señora asintió, muy dispuesta. El conductor varado se montó en su coche y esperó a que ella se pusiera detrás y esperó y esperó. Por fin se giró para ver dónde estaba. Y por supuesto, estaba detrás de él. Acercándose a cincuenta kilómetros por hora.
Los daños del coche se valoraron en 300 dólares. |