Cuando iba al instituto un estudiante compró una ración de tarta en la cafetería y se la llevó a la mesa. Una vez allí, se le ocurrió volver a por un cartón de leche y dejó una nota que decía: “No os comáis esta tarta. He escupido encima”. Cuando regresó, alguien había añadido a la nota: “Yo también”.