El robo doble Una mujer se va de compras a los grandes almacenes Lord & Taylor del centro de Washington D.C.. Mientras ella está allí siente la necesidad de ir al lavabo. Cuelga el bolso en el gancho de la puerta y, apenas se ha sentado, una mano asoma por encima de la puerta, agarra el bolso y desaparece rápidamente. Para cuando la mujer acaba de colocarse la ropa, el ladrón le lleva gran ventaja.
Entonces acude a las oficinas de los almacenes y denuncia el robo. Por lo general, los ladrones se quedan con el dinero y tiran el bolso a una papelera, dejando en su interior las llaves y las tarjetas. Un par de días después, como se esperaba, recibe una llamada telefónica del director de los almacenes para informarle de que se ha recuperado su bolso. ¡Qué hombre tan encantador!
”¿Cuánto puede tardar en llegar?” (“Vivo a sólo treinta minutos.”) “¿Necesitará a alguien que le cuide a los niños?” (“No, no. Están en el colegio”) “Espero que mi llamada no haya despertado a su marido” (“No. Hace el horario normal de 9 a 5”)
Total, que se va al centro y… ¡exacto!: nadie sabe nada de su bolso. Vuelve a cassa desconcertada y al llegar descubre que durante su ausencia (según los vecinos testifican después) un camión de mudanzas ha aparcado frente a su puerta y le han desvalijado la casa. |