Directores con un sentido del humor muy especial A Alfred Hitchcock le gustaba martirizar a los actores. "Son ganado, y merecen ser tratados com tal", llegó a declarar. Otro aficionado a las bormas pesadas es Roman Polanski, quién rodó su primer corto, El Baile (1958), filmando a unos gamberros contratados para reventar el baile de fin de cirso de la Escuela de Cine de Varsovia. |