En Hollywood se han dado casos de guoiones que han pasado por las manos de hasta once escritores. un ejemplo es ¡Qué bello es vivir! (It´s a wonderful life, 1946): L a historia, escrita por Dalton Trumbo, trataba de un político corrupto que decide suicidarse en Nochebuena. Frank Capra la compró sólo porque porque le gustaba la idea de un hombre que va a suicidarse en Navidad, pero cuando la película llegó a la pantalla, del guión de Trumbo no quedaba ni una línea.