En Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and the Sundance Kid, G. Roy Kill, 19688); Paul Newman y Robert Redford eran dos bandidos abatidos por el ejército boliviano. Las crónicas dicen que Butch recibió 18 balazos, y Sundance más de 20. Una minucia comparados con los casi 40 de Sonny Corleone (James Caan) en El padrino (The godfather, Coppola, 1972).