William Castle fue el padre del gimmick, la técnica de la publicidad delirante (esqueletos de plástico sobrevolando la platea) muerte, sólo uso John Waters, inventor en su película Polyester (1982) del "odorama". El público recibía una tarjeta con unas casillas en las que, al rascar, se apreciaban los olores de la película (a flores, a pescado podrido, a pedos). Unos números en la pantalla indicaban dónde había que rascar; pero Waters jugaba sucio, y cuando el ingenuo espectador esperaba aspirar el aroma a rosas, el hedor del pedo abofeteaba su rostro.